miraban con extrañeza la situacion. ya que lo habitual era ir parques, a lugares divertidos donde les dieran de comer, les compraran juguetes, los divertiran, pero los mayores habian prohibido todos esos lugares ese dia. al principio fue bueno ya que las labores mas pesadas del estudio fueron interrumpidas para dar paso a la diversion y descanso, claro que esto fue una mentira ya que, los lugares divertidos por ahora eran inaccesibles.
Pero la esperanza no murio, los mayores buscaban en locales disfraces divertidos y en sus trabajos incluso intercambiaban regalos, el ambiente gris de la burocracia ese dia fue cambiado por color y sonrisas y por sacar desesperadamente a la gente menuda que llevaban, no dentro, si no en el exterior, pero que tenia que ser contenida dia dia tras una mascara de seriedad y responsabilidad.
los chicos al ver esto esperaban con ansia el momento de disfrutar de esos preparativos maravillosos que sabian podrian gozar en algun momento.
Pero la noche llego y a los chicos nada les fue dado, si acaso un caramelo y alguna excusa de que las arcas estaban vacias, asi como desinteres por atenderlos.
Cuando estos se encontraban irremediablemente en los brazos de morfeo, victimas del tedio y el aburrimiento....
Comenzo el verdadero festejo, los adultos lucieron sus trajes maravillosos, infantiles y alegres. Las faldas escolares, los peinados de coleta, los pantalones cortos.
Rieron, saltaron, bailaron, jugaron, se carcajearon, perdieron la cordura.
Pudiendo al fin dar rienda suelta a todas sus fantasias.
A las mas perversas esta vez, ya que hoy interpretaban a crios lujuriosos, que chupaban caramelos de envases exentricos y bebian fluidos poco habituales. feliz dia del niño!

¡¡¡Felicidades por el texto!!!
ResponderEliminarEs como un chamoy: dulce, picosito, ácido y un poco amargo, todo a la vez.
¿Será que los "adultos" hemos encontrado como perpetuar la infancia en su forma más bizarra y descompuesta?
Gracias igual por la botana