viernes, 1 de mayo de 2009

ucronia

Cuatro de la mañana: regresa de prisa a su refugio: ajitado, sudoroso, asustado.
deberia descansar, pero perdio el sueño, sacia su sed, su garganta es un desierto. 
Fue tan rapido, no sabe como ocurrio. Trata como es costumbre de no pensar en eso; no lo consigue.

Escucha espectante cualquier ruido, como temeroso de ser buscado, de ser seguido. Nadie debe saber nunca lo que ocurrio.
Siente ardor en el cuerpo, mira sus manos y boca, estas estan ensangrentadas, busca en el resto de su cuerpo y descubre profusas  laceraciones, hematomas y un catalogo completo de heridas.
Trata de recordar y tampoco lo consigue, fue victima o verdugo?

Por que si estaba en tan buena condicion fisica, resulto tan mal librado del encuentro?
Quiza su mente no estaba en forma, tal vez solo estaba en un mal lugar en un momento inadecuado.

Lo cierto es que el tiempo no retrocederia; Quiza las heridas curarian, quiza el olvidaria, pero el hecho es que nada podria borrar el hecho de que esa noche,  por primera vez el habia...    devorado a un semejante.

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